¿Por qué la diversidad de género es clave para preparar nuestras empresas para el futuro?

Durante muchos años, la ingeniería, la informática y las ciencias eran consideradas principalmente un territorio solo para hombres y los hombres, los únicos con cualidades empresariales y de liderazgo. En realidad, las mujeres contribuyeron desde hace mucho tiempo en esos ámbitos: Ada Lovelace, Grace HopperRadia Perlman, y Nasa’s ‘Hidden Figures’ como para nombrar algunas. Sin embargo, en muchos casos permanecieron ocultas y no fueron reconocidas con el mismo nivel que sus colegas masculinos. Como consecuencia, el “ámbito tecnológico”, como se lo conocía, por mucho tiempo parecía arcaico e impenetrable para muchos de los que estaban afuera (la gran mayoría de mujeres).

En un giro importante, la tecnología hoy en día está impulsando una transformación positiva y profunda, que cambia radicalmente los códigos sociales, económicos y empresariales enraizados. De hecho, en un mundo donde lo digital está presente en todos lados, nuestras vida cotidiana es casi irreconocible en comparación con hace 50 años.

En este contexto (donde es probable que la próxima generación de niñas codifique más rápido de lo que escribe) hay mucho optimismo. La tecnología está creando oportunidades para las mujeres que no se nos podrían haber ocurrido antes, cuando pienso en la última lista de las mujeres más poderosas del mundo de los negocios de Fortune, en la que 9 de 50 mujeres están en el ámbito de la tecnología, me doy cuenta de cuán lejos hemos llegado en ese momento.

Parte de este avance puede atribuirse a los programas de diversidad dentro de las organizaciones internacionales, creadas con el objetivo de contratar y conservar los mejores talentos femeninos. Los más exitosos aseguran la aceptación de la alta gerencia, así como promueven un compromiso por la diversidad de género como parte de toda la cultura empresarial, ahora y en el futuro.

La noción de futuro es importante por el desafío de Pipeline: es un trabajo importante cambiar las actitudes hacia las mujeres que han estado tan arraigadas durante siglos y, como tal, se necesitan casi 40 años de progreso para realmente desviar la aguja. De esta manera, es crucial asegurar un compromiso serio y una inversión a largo plazo. Las organizaciones que abandonan la diversidad en períodos de dificultades financieras y económicas se quedarán detrás de aquellos que la adoptaron de manera continua.

De hecho, estos pioneros ganarán a largo plazo cuando se trate del “mejor” rendimiento, creatividad, diseño y liderazgo. Los equipos diversos aportan opiniones, ideas y perspectivas comprensivas. La creciente necesidad de reflejar la sociedad y los requisitos de todos los clientes y socios también será, a largo plazo, crucial para preparar nuestras empresas para el futuro.