Pobre Capitán América. Luego de su comienzo en 1939 como Timely Comics, la empresa que con el tiempo adoptó el nombre Marvel se transformó en un titán de las publicaciones desde los 60 a los 80. Solo la serie de Spider-Man ha vendido más de 360 millones de copias a la fecha.

Pero en 1996 cambió la corriente. Los niños se empezaron a aburrir de los comics, las ventas colapsaban y algunas decisiones financieras dudosas llevaron a la empresa a declarar la quiebra. El pobre Capitán estaba enfrentando la posibilidad de la baja deshonrosa.

Pero, como uno de sus propios superhéroes, Marvel resurgió de las cenizas. Reorganizada y revitalizada luego de una legendaria batalla legal, la nueva Marvel hizo un cambio de rumbo de los viejos medios a los nuevos. Si bien aún publicaba libros de comics, Marvel dio un paso audaz a la pantalla grande, y comenzó con las versiones cinematográficas de X-Men, Blade, y finalmente, Spider-Man, una franquicia que continuaría hasta recaudar casi $4 mil millones en las boleterías de todo el mundo.

Mucho de este éxito se le puede agradecer a los avances en los gráficos informáticos de alta tecnología, ya que lo que solía ser una representación estática de la idea de un artista ahora puede ingresar en forma vívida en la pantalla grande. Como resultado, las extraordinarias películas de Marvel han capturado la atención de miles de millones de fanáticos.

La apuesta finalmente dio enormes resultados a los inversores de Marvel, cuando Disney adquirió la empresa en 2009 por $4,2 mil millones. Una empresa que solo 20 años atrás no encontraba clientes para pedazos de papel coloridos ahora es un monstruo que domina completamente los cines cada verano.

 

 

En la función multiparte con WIRED Brand Lab, observamos ocho marcas globales que se destacan por su espectacular reinvención. Visite las ocho historias de la serie aquí.

Rahil Arora conduce el programa "Customer Stories" (Historias de los clientes) de Lenovo.