HARPER ES EL INVESTIGADOR Y DIRECTOR PRINCIPAL DE LA INICIATIVA AGRICULTURA ABIERTA EN EL LABORATORIO DE MEDIOS DEL MIT

A los 20 años, Caleb Harper se ganaba la vida como un arquitecto de entornos: diseñando centros de datos masivos, controlados por el clima. Al fin de su día de trabajo, a pesar de trabajar de 9 a 5, se sentía vacío.

En 2011, después de una visita a Japón, finalmente hizo un giro en su carrera, que fue bastante literal, regresando a sus raíces.

Por sus raíces familiares, Harper es un agricultor: se remonta a finales del siglo XIX, todos en su familia cultivaron. El padre de Harper decidió terminar esta tradición familiar con su hijo, a quien le impartió una enfática, pero vaga, directiva: "Haz algo en tecnología".

Y lo hizo. La tecnología era, por supuesto, esencial para construir entornos controlados. Pero después de haber presenciado la inquietante realidad de que muchas personas en Japón no podían alimentarse tras el desastre nuclear de Fukushima, comprendió que la tecnología también podría ser lo que evitara una creciente crisis agrícola mundial.

Construcción de una granja… en una computadora

En 2012, Harper comenzó la Iniciativa Agricultura Abierta del Laboratorio de Medios del MIT, donde él y su equipo desarrollaron una plataforma para sistemas de agricultura controlados por sensores. Apodada "La computadora de alimentos", la plataforma utiliza tanto hardware como software para facilitar un ecosistema de fuente abierta destinado a la experimentación, la educación y la producción de alimentos. 

La Computadora de alimentos es algo parecido a un viejo monitor de escritorio: adentro vive una planta. Construida en el ambiente alrededor de una planta se encuentra una serie de mecanismos robóticos, que responden a las señales provenientes del software. El software contiene una "receta" para cada planta: un cuidadoso equilibrio del clima, información fenotípica y datos microbiológicos. 

Debido a que la plataforma es de código abierto, los usuarios de todo el mundo pueden llenar el software con puntos de datos que proporcionan el conocimiento acerca de la forma correcta de hacer crecer las plantas en entornos controlados. Con datos suficientes, Harper espera desarrollar una base de datos de recetas para los futuros agricultores para producir alimentos deliciosos, ricos en nutrientes, desde cualquier lugar, en cualquier ambiente, inclusive en el espacio (El martiano).

Olvídese del suelo, se trata de los datos

Harper no deja ninguna piedra sin remover en su esfuerzo para producir más rápidamente estas recetas basadas en datos: asociándose, en primer lugar, con la empresa de inteligencia artificial Sentient Technologies. Sentient espera trabajar con Harper para capacitar computadoras para predecir qué combinaciones de elementos crearán el mejor brócoli o tomate. El equipo de Harper pronto lanzará la versión 2.0 de la Computadora de alimentos que será distribuida a las escuelas en todos los EE.UU. Los experimentos de los niños apoyarán tanto su aprendizaje como la generación de los datos necesarios para hacer que la IA de recetas crujientes de Sentient sea más inteligente.

"Me siento feliz todos los días de que tengo 2.000 plantas en mi vida y de que estoy aprendiendo sobre ellas", continúa. "Estoy creando un cerebro que vive en la nube de modo que el próximo niño que venga detrás de mí, que quiera hacer algo de esto no tenga que empezar desde cero".

En la función multipartes con el Laboratorio WIRED Brand, Lenovo observa a seis extraordinarios innovadores que trabajan incansablemente para hacer avanzar sus campos de acción. Vea las seis historias de la serie aquí.

Rahil Arora conduce el programa Historias de clientes de Lenovo.