En honor al 25° aniversario de ThinkPad, lanzamos hace poco una revista digital con historias de personas comunes haciendo cosas extraordinarias. La historia de Anvita Gupta que estás a punto de leer aquí es una de las 14 historias diferentes e innovadoras que aparecen en la revista.

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Anvita Gupta, una estudiante de segundo año en Stanford, dijo que “solo estaba un poco nerviosa” cuando conoció al presidente Obama en la Feria de Ciencias de la Casa Blanca del año pasado. Si miras su encuentro en YouTube, la estudiante de biocomputación de 19 años oriunda de Arizona no parece insegura al contarle al presidente los desafíos que rodean a los nuevos descubrimientos médicos. “Podemos utilizar el aprendizaje automático y la inteligencia artificial para descubrir un medicamento de manera más rápida y más rentable”, dijo, rodeada de cuadros de expresidentes y vistosas arañas.

A la científica incipiente solo le quedan unos pocos años de investigación, pero ya está causando una gran conmoción en la sociedad. Con muchos reconocimientos importantes a sus espaldas, una pasantía prevista en la ETH Zurich, una universidad tecnológica reconocida mundialmente, y con uno de sus medicamentos descubiertos considerándose para ensayos preclínicos en China, Gupta está muy bien encaminada para realizar cambios innovadores en la intersección de la sanidad y la tecnología.

En la ronda de finalistas de la Búsqueda de Talento en Ciencia de Intel en el 2015, fue seleccionada entre ocho estudiantes para conocer al presidente y comentar su trabajo con profesores destacados en la Escuela Médica Harvard. En pocas palabras, su meta era utilizar algoritmos avanzados con la esperanza de reducir el tiempo y el costo que conlleva identificar medicamentos nuevos.

“Actualmente se necesitan mil millones de dólares y diez años para desarrollar un solo medicamento”, dijo Gupta. “Por suerte con esas técnicas nuevas, el proceso será más rápido y los medicamentos serán más baratos para los pacientes”. Su época en Harvard dio sus frutos, por no decir más, ya que ya había identificado nuevos fármacos prometedores para el cáncer, la tuberculosis y el Ébola, y varias patentes sobre tuberculosis se trasladaron a China para ensayos preclínicos.

Gupta ha estado despertando su pasión por la biología y la computación desde que estaba en el segundo año de la secundaria, y esta pasión se desencadenó después de que inscribió a último momento en la feria de ciencias de la escuela. En colaboración con la profesora Sangeeta Agrawal de la Universidad Estatal Wright y con nada más que con algo de experiencia en clubes de robótica y su ThinkPad, Gupta, sin saberlo, estaba dando el primer paso en una carrera científica larga e ilustre.

Para esta estudiante de biocomputación, las ThinkPads siempre fueron los equipos más fiables para realizar su trabajo y para ejecutar el complicado sistema operativo de software libre de su preferencia. Ubuntu, su plataforma preferida, es muy complicada en la mayoría de los equipos. Pero en su ThinkPad nunca es un problema.

“La experiencia de presentar mis descubrimientos es siempre lo mismo para mí, ya sea en la escuela o en la Casa Blanca”, dijo Gupta. “Siempre estoy nerviosa al principio, pero después mi entusiasmo y mi pasión toman el control”. Después de realizar su primer proyecto sobre el mapeo de proteínas en el cáncer de páncreas, se convirtió en una investigadora publicada con apenas 14 años.

Lo que siguió después fue solo una conclusión lógica para esta experta incipiente en biocomputación. “Me volví adicta a la idea de usar la tecnología para lograr cambios significativos en la atención médica”, dijo. Actualmente, ella trabaja con Kundaje de Standford y los grupos Zou, que utilizan inteligencia artificial para desarrollar tecnologías de edición de genes y medicamentos personalizados. Esto significa que las mutaciones potencialmente peligrosas, como la fibrosis quística y el cáncer de páncreas se pueden “eliminar de nuestro ADN” antes de que se desarrollen.

Cuando no está editando ensayos (o códigos genéticos) en su ThinkPad, esta estudiante atareada está demostrando su diplomacia para el liderazgo. Ella es la fundadora de la creciente organización sin fines de lucro, llamada Learning IT, Applications and Software (LITAS). Lo que comenzó como un club local en su ciudad natal de Scottsdale en Arizona se convirtió de inmediato en una organización nacional que les enseña a las niñas jóvenes a codificar y las alienta a que sigan carreras tecnológicas.

Todavía una estudiante de segundo año, Gupta no sabe con exactitud dónde la llevará su trabajo en los próximos años. Pero independientemente de donde la lleve el futuro, ella sonríe al recordar sus primeros caprichos infantiles de ser una pediatra. Aunque ese sueño específico cambió, el espíritu es el mismo. “Mi pasión es llevar una vida que sea útil para otros”, indicó, “llevar una vida que sea más grande que yo”.

Rahil Arora lidera el programa de Historias de Clientes de Lenovo.